Durante la segunda semana del mes de diciembre de 2016 se sufrieron en Málaga una serie de inundaciones que afectaron a toda la provincia debido a las lluvias torrenciales de esos días; las más graves desde 1989 y seguidas de las del año 2012. Como se puede observar, esto no es nada nuevo y es que Málaga ha sufrido un total de 22 inundaciones en cien años y siempre con la misma cartografía.
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| INUNDACIONES DE 1989 |
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| INUNDACIONES DE 2012 |
La principal
fuente de problemas sobre inundaciones en la provincia es el río Guadalhorce,
que se desborda una y otra vez. Esto es debido a que, aunque el Ayuntamiento de
Cártama (municipio más afectado por el desbordamiento de este río) ha reclamado
multitud de veces a la Junta de Andalucía la adopción de medidas
preventivas, en lo que a este río se refiere nunca se ha hecho nada al respecto.
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| DESBORDAMIENTO DEL GUADALHORCE A SU PASO POR CÁRTAMA |
Las soluciones al desbordamiento del Guadalhorce incluyen un dragado del río
(limpieza de piedras, plantas y sedimentos en su cauce) para hacer que aumente su
profundidad y pueda conducir más agua sin peligro de desbordamiento o una
bajada de la cota de su afluente, el Guadalmedina, cuando éste discurre por la zona
centro de la provincia (es decir, aumentar su profundidad). Otra medida
preventiva de gran utilidad sería la reforestación de las grandes extensiones
de tierra baldía que hay junto a los ríos, de manera que cuando cayera la
tromba de agua no lo hiciera directamente sobre el suelo, erosionándolo; sino
que caería primero en las copas de los árboles y llegaría con mucha menos
intensidad a la tierra. Además, si el suelo está lleno de raíces tiene una
mejor sujeción y no se erosionaría ni saturaría de agua con tanta facilidad. Un
punto más a tener en cuenta es que se ha desviado el cauce natural del río para
hacer construcciones y, como dice el dicho popular, el agua tiene memoria; por
lo cual cuando llueve de esta forma torrencial y el nuevo cauce no puede
soportar todo el agua, esta vuelve a su lecho natural. Esta problemática nos
conduce a otro punto de gran riesgo: hay alrededor de 200 o 300 casas construidas
de forma ilegal y sin ninguna licencia convertidas en “almacenes y casas de
verano” que, al estar invadiendo al curso natural del río, se inundan cada vez
que este se desborda.
Pero sin
duda, la única razón por la que estos desastres siguen sucediendo es la falta
de actuación del Gobierno, porque expertos han calificado de normal que se den
este tipo de lluvias torrenciales cada 10 o 15 años de manera que lo único que podemos
hacer es prevenir. Y ahí radica el problema, que "parece que al Gobierno le sale
más rentable curar que prevenir". Poner en marcha todas las medidas mencionadas
anteriormente supondría un coste económico inmenso y, al parecer, más
complicado que dar unas pocas subvenciones cada vez que ocurren tragedias de
este tipo y que la provincia afectada se las apañe como pueda. Así, mientras el
Gobierno siga sin hacer nada ante
sucesos tan trágicos como estos que se han cobrado más de diez vidas a lo largo
de los años y que han dejado sin hogar temporalmente a muchísimas personas, nos
toca afrontar esta situación de forma periódica.
Esta es una de las imágenes más impactantes que nos deja el desastre del pasado mes de diciembre y que ha dado la vuelta a España:




