sábado, 21 de enero de 2017

Ordenación del territorio e inundaciones en Málaga: causas y propuestas de prevención


Durante la segunda semana del mes de diciembre de 2016 se sufrieron en Málaga una serie de inundaciones que afectaron a toda la provincia debido a las lluvias torrenciales de esos días; las más graves desde 1989 y seguidas de las del año 2012. Como se puede observar, esto no es nada nuevo y es que Málaga ha sufrido un total de 22 inundaciones en cien años y siempre con la misma cartografía.

INUNDACIONES DE 1989
INUNDACIONES DE 2012
INUNDACIONES DE 2016

La principal fuente de problemas sobre inundaciones en la provincia es el río Guadalhorce, que se desborda una y otra vez. Esto es debido a que, aunque el Ayuntamiento de Cártama (municipio más afectado por el desbordamiento de este río) ha reclamado multitud de veces a la Junta de Andalucía la adopción de medidas preventivas, en lo que a este río se refiere nunca se ha hecho nada al respecto. 

DESBORDAMIENTO DEL GUADALHORCE A SU PASO POR CÁRTAMA
Las soluciones al desbordamiento del Guadalhorce incluyen un dragado del río (limpieza de piedras, plantas y sedimentos en su cauce) para hacer que aumente su profundidad y pueda conducir más agua sin peligro de desbordamiento o una bajada de la cota de su afluente, el Guadalmedina, cuando éste discurre por la zona centro de la provincia (es decir, aumentar su profundidad). Otra medida preventiva de gran utilidad sería la reforestación de las grandes extensiones de tierra baldía que hay junto a los ríos, de manera que cuando cayera la tromba de agua no lo hiciera directamente sobre el suelo, erosionándolo; sino que caería primero en las copas de los árboles y llegaría con mucha menos intensidad a la tierra. Además, si el suelo está lleno de raíces tiene una mejor sujeción y no se erosionaría ni saturaría de agua con tanta facilidad. Un punto más a tener en cuenta es que se ha desviado el cauce natural del río para hacer construcciones y, como dice el dicho popular, el agua tiene memoria; por lo cual cuando llueve de esta forma torrencial y el nuevo cauce no puede soportar todo el agua, esta vuelve a su lecho natural. Esta problemática nos conduce a otro punto de gran riesgo: hay alrededor de 200 o 300 casas construidas de forma ilegal y sin ninguna licencia convertidas en “almacenes y casas de verano” que, al estar invadiendo al curso natural del río, se inundan cada vez que este se desborda.
Pero sin duda, la única razón por la que estos desastres siguen sucediendo es la falta de actuación del Gobierno, porque expertos han calificado de normal que se den este tipo de lluvias torrenciales cada 10 o 15 años de manera que lo único que podemos hacer es prevenir. Y ahí radica el problema, que "parece que al Gobierno le sale más rentable curar que prevenir". Poner en marcha todas las medidas mencionadas anteriormente supondría un coste económico inmenso y, al parecer, más complicado que dar unas pocas subvenciones cada vez que ocurren tragedias de este tipo y que la provincia afectada se las apañe como pueda. Así, mientras el Gobierno siga sin  hacer nada ante sucesos tan trágicos como estos que se han cobrado más de diez vidas a lo largo de los años y que han dejado sin hogar temporalmente a muchísimas personas, nos toca afrontar esta situación de forma periódica.

Esta es una de las imágenes más impactantes que nos deja el desastre del pasado mes de diciembre y que ha dado la vuelta a España: